Alberto Cano (In Memoriam)
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Alberto Cano. |
Una tarde, allá por el otoño de 1984, estaba Franky en la tienda de su amigo Custodio Martínez Roldán totalmente emocionado porque acababa de llegar su caja de ritmos Oberheim. La tienda de Custodio era, en realidad, un piso primero en Villacerrada que daba a la calle la Caba, o sea, encima de El Corte Inglés. En aquella casa había instalado Custodio su incipiente negocio de sonorizaciones, tienda de instrumentos y rudimentario estudio de grabación, todo en uno. Aquella tarde andaban Custodio y Franky cacharreando con la Oberheim cuando llegaron por allí el guitarrista Alberto Cano, el locutor Juan Ángel Fernández y el saxofonista Pipiyo.
La curiosidad por ver sonar
aquella caja de ritmos (según Custodio sólo había otra en
España, la del grupo Objetivo Birmania) más un Vocoder que
había por allí, hizo que a los pocos minutos se organizase allí
una jam-session bastante insólita que el bueno de
Custodio se aprestó a grabar de inmediato. Con Franky y Alberto Cano
en las guitarras, más Juan Ángel haciendo cosas varias y Pipiyo
soplando el saxo, aquello parecía una jam de los King
Crimson mezclados con los Devo y la Durruti Column. Esa
grabación la usó Juan Ángel en la radio y fue presentada como
propia de la banda irlandesa de Alex Malboro (el nombre tras
el que se parapetaba
JAF siempre que le apetecía montarse algún
sarao musical).
Custodio
Martínez, ingeniero de sonido. Lo más positivo de aquella
reunión en el estudio DC Audio de Custodio fue que Franky y Alberto se lo pasaron tan bien (no
habían tocado juntos nunca antes) que quedaron para hablar de
planes futuros. En una posterior reunión en casa de Alberto, lo primero que acordaron fue una operación de
compra-venta. Alberto había entrado de guitarrista en Altozano y necesitaba
dinero fresco para poder participar como miembro de pleno
derecho en esa orquesta. Franky, que acababa de aprobar sus
oposiciones como profesor de Filosofía, se había dado el gusto
de comprarse la Oberheim con sus primeros sueldos y ahora le compraría a Alberto dos
auténticas joyas: una guitarra Fender Telescaster Deluxe, de las
que quedan muy pocas por ahí, y su amplificador Marshall serie
800 con cuatro potentísimos altavoces Celestion. La única
condición que puso Alberto es que si alguna vez decidía Franky
vender esos instrumentos, el primero con opción a recompra
tendría que ser el propio Alberto, que vendía aquellos trastos
obligado por la necesidad y con gran dolor de su corazón. Alberto
moriría tres años después y, desde luego, Franky no ha vendido ni
venderá esa guitarra y ese amplificador por nada del mundo.
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A pesar del poco tiempo que colaboró con el grupo, Alberto Cano tuvo una decisiva influencia en dos importantes decisiones que Franky iba adoptar |
El segundo acuerdo al que llegaron fue que Alberto ensayaría con Franky Franky y el Ritmo Provisional y también actuaría con ellos cuando sus compromisos con la orquesta Altozano se lo permitiesen. Y así, poco después, el viernes 18 de enero de 1985 Alberto realizaría la única actuación en directo con el grupo. Fue en la legendaria sala Planta Baja, en pleno barrio del Carmen en Valencia. Al día siguiente el grupo entró a grabar una maqueta en los estudios Tabalet de Valencia que contenía la mayoría de las canciones del que sería el primer mini-LP del grupo, "Champú y literatura".
Portada
del mni-LP "Champú y literatura" en el que participó Alberto
Cano.
[Ampliar] Alberto se lo había pasado en
grande la noche anterior compartiendo escenario con Franky y al
día siguiente la emoción no fue menor, puesto que pisaban todos
por primera vez un estudio de grabación profesional. Fue durante
aquella grabación cuando Alberto le propuso hacer algunos
arreglos en las canciones para cuando se realizara la grabación
definitiva del disco. Ésta tuvo lugar en mayo de ese mismo año,
aunque en otros estudios, los estudios Pertegás en Xirivella, y
Alberto grabó los solos de piano y de guitarra de la canción más
emblemática de aquel disco, una pequeña joya de canción con una de las
letras más divertidas de Franky,
Nunca
actuaré en el Madison.
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A pesar del poco tiempo que colaboró con el grupo, Alberto Cano tuvo una decisiva influencia en dos importantes decisiones que Franky iba adoptar. En primer lugar, incorporar un nuevo batería, puesto que tras la publicación del disco Marce Sarrió le comuncia a Franky su decisión de abandonar el grupo para poder centrarse en sus estudios de Electricidad cuyos exámenes finales tenía encima. En aquel mes de mayo del 85 Franky está desesperado porque tiene varias actuaciones firmadas para ese verano y está sin batería. La solución viene de parte de Alberto que aconseja a Franky la incoporación de un jovencísimo batería que permanecería ya hasta el final de la vida activa del grupo. Se llamaba Antonio Atiénzar, Toño, o mejor dicho, Toñito, dada su juventud.
La segunda decisión tardó más tiempo en ser tomada, pero Franky la tuvo en mente desde que tocó con Alberto. El formato del grupo, un trío entonces, debería modificarse incorporando un guitarrista más para descargar el trabajo de Franky en directo y aportar mayor destreza técnica. El camino para convertir a El Ritmo Provisional en una máquina de hacer rock and roll en directo había comenzado.
[texto extraído de la biografía oficial del grupo]
Nota biográfica
Alberto
Cano. Nashville, Azalea, Dirección
Prohibida y Altozano, entre otras, fueron las bandas en las que
participó aquel niño prodigio que en plena adolescencia ya hacía
maravillas con la guitarra. Alberto Cano ha sido uno de los
mayores músicos de rock que ha dado Albacete, un guitarrista
cuya carrera, que podría haber sido fulgurante, se truncó
desgraciadamente en diciembre de 1987. Un accidente de tráfico a
la vuelta de una actuación con Altozano acabó con la vida de
nuestro amigo. Poco después, el Ayuntamiento tomó el acuerdo de que el
concurso de rock que organiza todos los años para las fiestas
de San Juan en Albacete llevara el nombre de Memorial Alberto Cano. En 1991 Franky Franky y el Ritmo
Provisional sacan al mercado el LP
Que hablen las
guitarras. El disco va dedicado a Alberto Cano, el primer gran
guitarrista que colaboró con ellos.
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"Que hablen las guitarras". Contraportada. [Ampliar]